Viviana Cordero, cálida y carismática nos abre un portal hacia el mundo del arte al revelarnos la historia de su vida.
No es para menos al provenir de una familia de amplia trayectoria artística, en donde los libros y la imaginación eran parte de su diario vivir. Su madre siempre le abrió la puerta al ensueño y a la fantasía, mientras su padre pasaba largas horas escribiendo sobre política, a la par de su profesión de abogado.
Viviana confiesa que fue este escenario el que le dilucida su destino: ser una amante escritora.
Deseaba cumplir el sueño frustrado de su padre, y así fue como demuestra su talento en sus obras narrativas y dramáticas, a la par de sus aciertos cinematográficos.
Ha publicado novelas, entre tantas, como las afamadas “El Paraíso de Ariana y el Teatro de los Monstruos”, “Mano a Mano” y “Una pobre, tan ¿qué hace?”. Algunas de ellas han sido puestas en escena como la obra “Tres”.
Su perspectiva profunda y clara sobre su vida de dejarnos una huella en todas sus aportaciones la motivó a crear la obra “María Magdalena”, la cuál es un grito de su vida donde revive la marginación de la mujer y el machismo a lo largo de la historia de la humanidad. Así sucedió con su obra “De arrugas y bisturís” en donde recalca la importancia de la belleza interior, aunque hoy en día eso sea casi una falacia. “A todos nos importa como lucimos”, nos dice, sin embargo su crítica se basa en la obsesión por los estereotipos.
Viviana continúa su camino artístico incursionando en el cine en la codirección de la película “Sensaciones”, y luego de realizar varios trabajos cinematográficos, regala a su audiencia el filme “Un titán en el ring”, luego de doce años de haber escrito el guión.
No ha sido un camino fácil perseguir sus sueños, pero como ella nos dice “Sí se dan los milagros. Uno no sabe ni cómo ni cuando, sólo hay que tener fe.” Cordero sin duda es una mujer que enfrenta la vida como toda artista, con pasión y valentía.
Fue su hermano Juan Esteban quien le enseñó que no existen imposibles, y como nos comenta, su familia ha jugado un papel fundamental en su éxito profesional, al apoyarla en las dificultades.
Esta artista valiosísima del Ecuador, nos sólo nos endulza con su bagaje artístico, sino además es fuente inspiradora para artistas en bruto que sientan miedo de lanzarse del bote. Su mensaje es claro: “que osen, que se atrevan”. Y así nos deja soñando, listos para empezar.