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"LA VERDADERA REBELIÓN"
Me mueve a escribir estas líneas
un “fenómeno” del cine actual. Comparto plenamente
el criterio de quienes hacen esta página de que el cine no
es un mero entretenimiento, pero que la constante en considerarlo
así ha degenerado (en todo el amplio sentido de la palabra)
en películas que conforman a las masas que sólo buscan
complicidad en sus conformistas vidas.
Baste ver la temática de películas como Brokeback
Mountain, dos homosexuales que sufren por no poder hacer
su instintiva voluntad; Family Stone, donde el
personaje de Sarah Jessica Parker es ridiculizado al extremo por
mencionar reparos a que una pareja de homosexuales, uno sordomudo
y otro negro –para reforzar la temática de la marginación
supongo- adopte un niño –lamento el “spoiler”,
al final lo consiguen y se muestra el cuadro “familiar”
de los “papis” con su hijito; el filme tailandés
Beautiful Boxer, una especie de Brokeback Mountain
con (más) golpes; eso por no mencionar a los seguidores del
libro y película de próximo estreno, The Da
Vinci Code, cuyo éxito sólo asocio a la falta
de conocimiento de la religión católica (quien argumente
lo contrario le preguntaré si ha leído la primera
Carta Encíclica "Deus Caritas Est" de Benedicto
XVI); o el musical Rent donde todos los personajes
ya bastante mayorcitos pretender vivir una vida de quinceañeros,
cantando, saltando, haciendo maromas y “huyendo” de
sus padres (el malo de la película es quien cobra la renta).
Todas estas películas intentan mostrar a sus personajes como
auténticos rebeldes contra el “stablishment”
social.
Pero lo invito a reflexionar un
momento. En el mundo actual si una persona se opone a estos argumentos,
repito, matrimonios homosexuales y adopciones de menores por éstos,
catalogar a la iglesia católica como una logia que ha tenido
en oscuridad intelectual a la humanidad por siglos, y que considera
que sólo el estudio y el trabajo duro es la única
forma de salir adelante, es la realmente marginada y por ende, la
verdadera rebelde.
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