|
"ENCANTADORA NOVICIA REBELDE"
Si hay una película que todos
recordamos con una mezcla de emoción y dulzura, ésta
es “La Novicia Rebelde” (“The Sound of Music”).La
exquisita voz de Julie Andrews junto con las lucidas voces infantiles
hacen sentir, siempre que se ve la película, una mezcla de
esperanza y bondad.
Con excelentes actores adultos,
como la mencionada Julie Andrews, Christopher Plummer, Eleanor Parker,
además de otros igualmente fantásticos y los niños
con una madurez y presencia escénica impresionante, la película
se desliza en un paisaje precioso que llena el espíritu de
paz y armonía. La música, coreografía, vestuario,
etc. son cada uno más magnífico que el otro.
La magia de esta película
está descrita en el libro “Forever Liesl, a Memoir
of the Sound of Music” (Para siempre Liesl, una Memoria de
la Novicia Rebelde), escrito por Charmian Carr con Jean A.S. Strauss.
Charmian es en la película, la hija mayor del Capitán
Von Trapp.
Los niños de la película,
hoy hombres y mujeres adultos (incluyendo Charmian, quien es ya
abuela) han permanecido amigos queridos entre sí hasta ahora.
Todos crecieron en forma correcta y moral; ninguno desarrolló
vicios, como muchos de los actores niños que al crecer pierden
el rumbo debido. La autora del libro, quien hace esta reflexión
sugiere que en parte puede ser el resultado del maravilloso embrujo
que causó la película en ellos.
Charmian (Liesl), quien al filmar
la película en 1964 tenía en realidad 21 años,
cuenta en su libro no sólo los detalles de la filmación
sino que al comienzo de cada capítulo, narra distintas historias
sobre el efecto de la película en las personas.
Cada nueva generación se
enamora de esta película y hay casos como el mío que
cada que paso por un canal que la están dando, inmediatamente
abandono el control remoto para disfrutar, por innúmera vez,
de este clásico.
El libro está lleno de fotos,
tanto de los actores de la película como de los miembros
verdaderos de la familia Von Trapp.
A continuación escribo algunos
comentarios, anécdotas y datos sacados del libro de “Charmy”
como le dicen algunas veces a la autora (hoy diseñadora de
interiores, con mucho éxito).
En 1964, mientras filmaban la película,
la verdadera María viajó a Salzburgo para conocer
al elenco de actores y se le dio una partecita en el film. Cuando
Julie Andrews canta “I have confidence” mientras viaja
de la Abadía de Nonnberg a la villa Von Trapp, pasa por debajo
de un arco en el centro de Salzburgo, en las sombras tras ella está
la verdadera María Von Trapp (de soltera María Augusta
Kutchera). Filmar esos pocos segundos requirió 37 tomas en
total. Al terminar, María Von Trapp le dijo al Director (Robert
Wise) “Acabo de abandonar mi larga ambición de toda
la vida de trabajar en el cine”. La verdadera María
falleció en 1987.
Aunque en la película, María
fue contratada para ocuparse de los 7 niños Von Trapp, en
la realidad sólo lo fue para cuidar a una. Georg Von Trapp,
viudo y capitán de submarino de la Primera Guerra Mundial,
había contactado la Abadía buscando una tutora para
su hija de 12 años también llamada María. La
esposa del capitán había muerto de fiebre escarlata
y su tercera hija María había sido afectada por el
virus. Aunque la pequeña María había sobrevivido,
su corazón había sido afectado por el virus y se encontraba
muy frágil para asistir a la escuela.
Algunos hechos de la película son exactos a los de la vida
real de la familia Von Trapp, pero otros no.
Heather Menzies (Luisa, la segunda hija mujer en la película),
es ahora la viuda del querido actor Robert Urich, quien murió
de cáncer hace pocos años.
Aquí siguen dos ejemplos
del efecto de la película sobre las personas:
Una mujer en Gales vió la
película 307 veces durante los primeros nueve meses a partir
del estreno. Ella iba al Teatro Capitol en Cardiff dos veces al
día y los domingos una vez. Ella almorzaba en el restaurant
del cine, veía la proyección de la tarde, salía
a tomar el té y volvía para la función de la
noche. Después de la visita cincuenta y siete, la gerencia
del teatro le dio un pase gratis para las futuras funciones. Su
nombre era Myra Franklin y en 1966, que fue presentada a la autora
del libro, tenía 47 años y era viuda con un hijo en
la RAF (Real Fuerza Aérea). Ella dijo que la película
le había enseñado que el amor es lo más importante
en el mundo “Amor por un hombre, por una mujer, por la familia,
por la Patria”. Cuando le preguntaron por qué veía
la película tan a menudo, ella contestó “Porque
me hace sentir feliz”. Hubo
un señor que veía y veía la película,
en el mismo cine, en la misma butaca. Años después
cuando el teatro iba a ser derruido, él compró la
butaca y se la llevó a su casa.
|