24 de Febrero,
2004
La
violencia es un elemento cinematográfico que -al igual
que el sexo- puede ser utilizado en servicio de la historia. Lamentablemente
por lo general ocurre lo contrario, se escribe una historia al
servicio de la violencia o el sexo, siempre en demanda. Existe,
sin embargo, una tercera posibilidad: en ocasiones la violencia
es la historia. Y a veces una historia que merece ser contada.
Este es el caso de "City of God" ("Cidade De Deus",
"Ciudad de Dios").
La
"Ciudad de Dios" es una de las tristemente célebres
favelas brasileñas donde viven los más pobres de
los pobres, al margen de la sociedad, la ley y los ojos de los
ricos. La película esta basada en una novela escrita por
un ex habitante de la Ciudad de Dios, Paulo Lins, que a su vez
utilizó parcialmente en su novela la historia de otro ex
habitante, el fotógrafo Wilson Rodriguez.
El
personaje narrador de la historia es Rocket (Alexandre Rodrigues),
sobreviviente de la extrema violencia en la Ciudad de Dios en
gran parte gracias a su temprana afición por la fotografiá,
la cual se presentó en su vida como una alternativa al
crimen y las drogas. Durante la película vemos como el
mundo alrededor de Rocket se desmorona, personas mueren violentamente,
niños pierden su inocencia casi desde la cuna y la anarquía
impera.
La
violencia mostrada en la película es extrema, pero no es
utilizada para vender ni tampoco para asistir a la historia. La
violencia es la historia, su motor y su ser.
Lo
primero que uno entiende al ver la película es que estas
personas viven en una sociedad donde las reglas de supervivencia
han destruido todo orden moral o jurídico. Pero lo más
triste es observar la completa y temprana desaparición
de la inocencia y bondad entre los jóvenes. Alguien dijo
alguna vez que "en medio de una guerra nadie es joven",
la Ciudad de Dios vive en una constante guerra.
La
técnica narrativa utilizada por Meirelles es "Tarantinesca"
(disculpen la audacia de acuñar un nuevo adjetivo pero
me parece apropiado. Hago referencia por supuesto a Quentin Tarantino),
hay varias sub-historias en donde distintos personajes de la película
se convierten momentáneamente en protagonistas de sus respectivos
dramas, los cuales se entrelazan y al final desembocan en el mismo
lugar.
Uno
de estos personajes es por ejemplo Benny (Phelipe Haagensen),
quien me recordó alguien a quien todos hemos conocido en
un momento u otro de nuestras vidas. Esa persona cuyo carisma
le permite trascender las fronteras de los grupos sociales. Se
lleva igualmente bien con el grupo de los populares y con el grupo
de los estudiosos, tiene la misma sonrisa para las feas y para
las guapas, la misma actitud para vencedores y perdedores, al
final es querido por todos. Claro que los grupos sociales -al
igual que todo lo demás- son distintos en la Ciudad de
Dios. En lugar de populares y estudiosos hay fuertes y débiles,
en lugar de vencedores y perdedores, están quienes matan
y quienes son matados.
Otros
personajes de importancia en la historia son "L'il Ze Leandro"
(Firmino da Hora) y "Knockout Ned" (Seu Jorge) quienes
por distintos motivos se convierten no sólo en enemigos
mortales sino en los lideres de las dos grandes pandillas que
libran una interminable guerra en la Ciudad de Dios. L'il Ze es
el odio y resentimiento social personificado, Knockout Ned fue
alguna vez manso y bondadoso, mas, en este lugar esas "sutilezas"
no importan. Al poco tiempo nadie recuerda como empezó
el conflicto, o quien tenia razón, las alternativas son
pertenecer a uno u otro grupo, lo antes posible. Morir armado
y en lucha o morir sentado como un imbécil. No hay escape.
Y
es que en medio de la violencia todos somos iguales parece decirnos
Meirelles, nadie es inocente ni culpable: todos somos víctimas.
La salvación está, tal vez, en encontrar un refugio
que nos devuelva nuestra humanidad e identidad, en refugio como
por ejemplo: una cámara fotográfica.
CALIFICACIÓN:




Nota: "Ciudad de Dios" fue producida en el año 2002, sin embargo, no se estrenó en los Estados Unidos hasta el 2003. Es por esto que participa con 4 nominaciones en la presente edición de los premios Oscar.
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