Febrero 20 del 2006
Existe un nuevo género en el mundo del cine conocido
como “películas hyperlink”, denominación
utilizada para identificar a filmes donde las líneas
narrativas y cronológicas de cada personaje se entremezclan
sorpresiva e inesperadamente. Como ejemplos tenemos a “Short
Cuts” de Robert Altman, “Magnolia” de
Paul Thomas Anderson, “Traffic” de Steven Soderbergh
y recientemente “Syriana” de Stephen Gaghan.
Ahora, con la misma eficiencia cinematográfica de
las anteriores nos llega “Crash” de Paul Haggis
(guionista de “Million Dollar Baby”), favorita
para ganar el Oscar a la mejor película en la próxima
entrega (según los pronosticadores-especialistas).
El corazón del filme es el racismo, específicamente
en Los Ángeles (ciudad pluricultural y multiétnica
de los Estados Unidos de América), aunque con seguridad
los habitantes de cualquier gran ciudad del mundo occidental
se sentirán identificados. Las vidas de personajes
con diferentes antecedentes raciales se cruzan aparentemente
en forma accidental, para luego volver a cruzarse y destruir
los prejuicios que cada uno tenía frente al otro.
Tal como suele ocurrir en la vida, la generalización
de personalidades es, por definición, un absurdo.
Haggis nos muestra en forma inteligente una perspectiva
íntima de la personalidad de cada individuo, luego
la percepción de los demás y finalmente la
compleja realidad. Entre los personajes principales cuyas
vidas son materia del “hyperlink” tenemos a
un abogado de distrito (Brendan Fraser) y su esposa (Sandra
Bullock), ambos de raza caucásica, un iraní
(Shaun Toub) propietario de su propio almacén comercial,
un cerrajero mejicano (Michael Pena), un policía
de raza negra (Don Cheadle, quien consiguió que las
estrellas en este filme trabajen por debajo de salario normal),
un policía caucásico (Matt Dillon, nominado
al Oscar por su actuación), un director de televisión
negro (Terrence Dashon Howard) y su esposa (Thandie Newton).
Todos los actores realizan el trabajo que se espera de estrellas
de esta categoría, el filme avanza a paso seguro
y nos mantiene sumamente interesados en la historia.
No quisiera mencionar mayores detalles de la trama, su revelación
progresiva durante la película es de gran importancia
para el impacto general. Lo único que impide a esta
obra cinematográfica alcanzar la categoría
de “obra maestra” son ciertas coincidencias
demasiado forzadas que tornan previsibles partes de la historia
y evidencian un grado de manipulación, pero -cabe
subrayar- no el suficiente para disminuir en forma relevante
la calidad general del filme.
Esta es una gran adición a las “películas
hyperlink”.
CALIFICACIÓN:
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