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EPISODE III: REVENGE OF THE SITH
20th Century Fox presenta un filme escrito y dirigido por George Lucas. Tiempo de duración: 140 minutos. Calificada PG-13 (por violencia y algunas imágenes intensas).

" You're fulfilling your destiny, Anakin."
(“Estás cumpliendo con tu destino, Anakin.”)

Chancellor Palpatine (Ian McDiarmid)
Obi-Wan Kenobi:
Anakin/Darth Vader:
Padme:
Chancellor Palpatine:
Mace Windu:
Ewan McGregor
Hayden Christensen
Natalie Portman
Ian McDiarmid
Samuel L. Jackson





Julio 27 del 2005

Empiezo reconociendo lo evidente: producir una buena película no es un trabajo fácil. Aún más difícil es atender expectativas irrazonables, creadas por un filme previo que alcanzó el rango de fenómeno cultural. Si se agregan factores como nostalgia, inversión emocional y pérdida de la capacidad de asombro, podemos concluir que George Lucas tenía delante una empresa de altísima dificultad cuando decidió filmar la nueva trilogía sobre la ópera espacial “Star Wars”.

Sin embargo, el producto final en mi opinión fue un absoluto fracaso. La nueva trilogía de “Star Wars” (incluyendo el último filme, “Episode III” que revisaré brevemente más adelante) no es más que una inmensa oportunidad perdida.

Revivir las emociones y momentos producidos por la trilogía original (1977-1983) era, tal vez, imposible. Pero quienes convertimos a “Star Wars” en el primer fenómeno cultural cinematográfico merecíamos más que esto. Mucho más.

Lo rescatable de toda esta experiencia, es que la nueva trilogía representa un ejemplo contundente de lo que generalmente ocurre cuando ciertos principios fílmicos no son respetados. A continuación desarrollo algunos de estos principios:

1. El mejor filme posible resulta del trabajo conjunto de varios talentos creativos

Ha sido un secreto a voces durante algunos años ya que Lucas no es el mejor de los directores y que además sus pocas dotes en dicha área no han añejado bien. Lo que sí ha crecido desproporcionadamente (gracias a su habilidad como hombre de negocios) es su poderío económico. Esto ha ocasionado que el ego de Lucas no tenga parangón, y sus miles de empleados no sean más que “hombres sí”, incapaces de cuestionar en forma alguna la dirección de los filmes. No es casualidad que en forma unánime para la crítica (y la gran mayoría de los fanáticos) la mejor película de la serie “Star Wars” es el Episodio V (“The Empire Strikes Back”), película donde Lucas tenía a Irvin Kershner (quien dirigió el filme) a Lawrence Kasdan (guionista) y a Gary Kurtz (productor) para canalizar sus conceptos y suplir sus deficiencias en dirección y diálogo.

“Conocer nuestros defectos y deficiencias para explotar nuestras virtudes”, una lección de vida que al parecer Lucas no aprendió oportunamente. Todos necesitamos ayuda y en ocasiones el pedirla no sólo mejora el producto final de nuestro trabajo sino que además refleja grandeza y ganas de hacer las cosas lo mejor posible.

2. Los efectos especiales serán siempre una herramienta al servicio de la trama, y no viceversa

Una y otra vez se ha demostrado que los seres humanos (adultos en especial) para verdaderamente disfrutar de un filme necesitamos tener una conexión emocional con él. Para ello la película debe presentarnos personajes cuya existencia podamos aceptar a cierto nivel, no efectos especiales que nos recuerden constantemente que estamos viendo una película. No puede haber escapismo sin inversión emocional. El éxito de la trilogía original no radicó en sus efectos especiales sino en el carisma y autenticidad de sus personajes. La prueba más clara de ello la tenemos en la conservación de su vigencia fílmica. Al observar la trilogía original hoy, uno puede corroborar que su efectividad cinematográfica está intacta, pese a la edad de sus efectos especiales. ¿Podremos decir lo mismo de la nueva trilogía en 20 años?

Otra prueba contundente: compare usted el poder emocional de cualquiera de los duelos de la trilogía original con los de la nueva trilogía. Los segundos están a años luz de los primeros a nivel de efectos especiales, coreografía y hasta realismo. Sin embargo, los primeros nos afectan e involucran a un nivel emocional imposible de alcanzar por cualquier momento de la nueva trilogía. En lugar de presenciar un juego de video, vivimos una experiencia.

3. El carisma y la capacidad histriónica de un actor es más importante que su atractivo físico

Hay ciertos rostros a los que la cámara quiere más. Esto es una realidad. La presencia física es importante para cualquier tipo de actor. Sin embargo, la presencia física (y peor aún el atractivo físico) jamás podrá reemplazar el carisma y los atributos del talento. La nueva trilogía gira en torno casi exclusivamente a Anakin Skywalker. El ancla emocional de los tres filmes es dicho personaje, consecuentemente la decisión más importante de todas es, sin duda, escoger al actor para interpretarlo. Está a la vista de todos que Hayden Christensen es un actor de alcance limitado. No es necesario ser cínico para concluir que se le dio más importancia a su físico que a su talento en el proceso de casting. El resultado fue un personaje que no despertó simpatía en nadie, unidimensional, plano, carente de carisma, cuyo destino no era importante.

Estas son sólo algunas de las máximas del cine que han existido desde sus orígenes. No estamos descubriendo la pólvora. Sin embargo, Lucas las olvidó (o decidió olvidarlas) al filmar su nueva trilogía y desperdició una oportunidad histórica de crear un nuevo evento cultural, en homenaje a quienes le dimos el imperio sobre el cual descansa hoy.

En cuanto a “Episode III”, no voy siquiera a mencionar la historia porque la conoce de memoria todo quien esté visitando esta página y más aún quien esté leyendo este artículo. El filme en sí es una repetición de los dos previos a nivel de falencias. Diálogo mediocre, guión mediocre, dirección mediocre, actuaciones mediocres (salvo las excepciones de siempre, Ewan McGregor y Ian McDiarmid), efectos especiales plásticos y sin dimensión. El paso de Anakin al lado oscuro (el evento más importante de toda la nueva trilogía) es tan repentino y apurado que no tiene ningún efecto dramático o emocional en el espectador. Hay mejoras respecto de los dos episodios anteriores, pero es un caso patético de “muy poco, muy tarde”.

La fuerza ha muerto. La vida continúa.

CALIFICACIÓN:


CUADRO DE CALIFICACIONES

Bajo ninguna circunstancia pierdas tu tiempo con este insulto al buen cine.

Mira esta pelicula si quieres "pasar el rato" y no tienes nada mejor que hacer.

Buena pelicula. Merece tu tiempo y dinero.

  Debes ver esta pelicula AHORA!!, CORRE!!!!, YA!!!.........(¿sigues aqui? ¡qué esperas!!!)

Cuando la calificación incluye un DonCinema a la mitad quiere decir que la película esta entre la calificación dada y la inmediata superior.


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