Enero
15 del 2005
En ocasiones uno puede ver en una pequeña película
el potencial inmenso de un director antes de su reconocimiento
y fama mundial. El talento brilla, aún en presentaciones
sencillas, y quien vea cuidadosamente puede apreciar su
intensidad.
Tal es el caso de “Following” (1998), la primera
película de director Christopher Nolan, quien se
hiciera mundialmente famoso dos años después
con “Memento” (2000), una de las películas
más originales de los últimos veinte años.
Adicionalmente, Nolan está terminando de filmar “Batman
Begins”, filme que tiene la nada envidiable tarea
de devolver cierta credibilidad cinematográfica al
hombre murciélago, luego del atentado a los sentidos
que fue “Batman & Robin” (1997).
En
“Following”, Jeremy Theobald es Bill, un escritor
aburrido y desempleado que decide empezar un nuevo hobby:
seguir personas. “Eliges una persona entre la multitud”
-explica Hill- “y a partir de ese momento la has convertido
en el centro del mundo, no hay nada más. Es fascinante.”
Bill se había auto impuesto varias normas para que
su nuevo pasatiempo no le traiga problemas. En primer lugar,
no podía seguir más de una vez a la misma
persona. En segundo lugar, no seguía a mujeres. “Los
problemas se presentaron” -confiesa Bill a un policía
al inicio del filme- “cuando empecé a romper
mis propias reglas.”
El famoso género del film noir (“cine negro”
en francés) se caracteriza por exponer en la pantalla
una mezcla de melancolía, intriga, abandono y fatalidad.
Surge una sensación de suspenso que nos envuelve,
el ambiente se convierte en un protagonista más.
Nolan decide filmar “Following” en blanco y
negro, adicionando al misterio. Lo más interesante
del filme es la forma en que Nolan convence al espectador
que desea llevarlo por camino narrativo particular, nos
hace sentir seguros de la dirección que lleva el
filme, sólo para sacudirnos en el camino y demostrarnos
que, en efecto, la dirección era la opuesta.
El reparto principal lo complementan Alex Haw (“Cobb”)
y Lucy Russell (“La rubia”), quienes representan
la ruptura de Bill a sus propias reglas dentro de su nuevo
hobby, y los problemas que dicha ruptura trae. No quisiera
dar más detalles respecto de la trama, una de las
fortalezas de “Following” son sus sorpresas
y la forma en que el filme nos envuelve y mantiene interesados.
Este filme es otro ejemplo de lo que puede hacer un buen
director con una idea original y una videocámara.
Grandes cantidades de dinero no son en absoluto indispensable
para crear una buena película.
La idea detrás de “Following” es fascinante.
Todo tiene su precio, en especial nuestro libre albedrío.
Nos permite transitar, perseguir, acechar con completa libertad.
Pero también se lo permite a otros………… |