Enero
30, 2004
Un
indicador de la efectividad que una película tiene
es la profundidad de la huella que deja en el espectador.
Luego de ver "Girl With A Pearl Earing" ("Chica
Con El Arete de Perla"), uno de los amigos que me acompañaban
dijo: "nunca voy a ver una pintura de la misma forma".
Al
famoso pintor holandés Johannes Vermeer (1632-1675)
se le atribuyen tan sólo 35 pinturas. Aun considerando
su prematura muerte el número es bastante bajo (de
2 a 3 pinturas por año). Esto sumado a lo poco que
se conoce de su vida (y menos aún de las modelos
utilizadas en sus pinturas), ha convertido a Vermeer en
uno de los pintores más enigmáticos de la
historia.
La
fascinación por Vermeer, y en especial por una de
sus obras más celebres e intrigantes, ("Girl
With A Pearl Earing"), inspiraron a la norteamericana
Tracy Chevalier a escribir una novela sobre como fue creada
la obra que le da el nombre a esta película. La pintura
muestra a una mujer joven, hermosa, con el cabello cubierto,
un arete de perla en su oreja izquierda y por sobre todo
una mirada extraordinaria que combina sensualidad, temor
y picardía (cuando le preguntaron a Chevalier cuan
difícil fue imaginar la historia, replicó:
"Fue muy fácil, podía verlo todo en su
mirada, Vermeer había hecho el trabajo por mi.").
Scarlett
Johansson ("Lost In Translation") interpreta a
Griet, una joven de origen humilde que trabaja como empleada
doméstica en la casa del pintor. Vermeer vive con
su esposa Catharina (Essie Davis), y su creciente descendencia.
Es el proveedor de la casa, pero la autoridad descansa en
los hombros de su suegra Maria Thins (Judy Parfitt), quien
maneja la comunicación entre Veermer y su patrón
principal, Van Ruijven (Tom Wilkinson).
El
pintor empieza a notar la presencia de Griet, en un principio
debido a su inescapable belleza y luego por su natural talento
para la pintura (luego de observar una de las pinturas en
progreso, Griet sugiere tácitamente que una silla
sea eliminada de la imagen, Vermeer reconociendo lo acertado
de la sugerencia obedece). La atracción física
entre ellos es innegable, su consumación, imposible.
Ambos lo saben y dejan sus instintos sin atender. Sin embargo,
las miradas pueden revelar tanto como las acciones y por
ello en poco tiempo la tensión sexual entre Vermeer
y Griet es evidente para todos quienes los rodean.
Catharina
se siente vulnerable y amenazada frente a la belleza y juventud
de Griet e intenta sin éxito recuperar la atención
de su esposo. Van Ruijven utiliza su posición de
poder para dar rienda suelta a su morbo y decide comisionar
de Vermeer el retrato de Griet. Maria Thins ve la perversión
del encargo pero decide que más importante es la
renta del hogar y opta por ser una cómplice resignada
y silenciosa.
Al
mismo tiempo en que es causa de revolución en el
hogar de los Vermeer, Griet conoce a Pieter (Cillian Murphy),
un chico agradable y bien parecido, contemporáneo
a ella y de su misma condición social. Pieter quiere
a Griet y a Griet le gusta Pieter, es más, hasta
podría quererle. Sin embargo, la diferencia entre
Vermeer y Pieter frente a los ojos de Griet es la misma
que existe entre un sueño y lo posible. Lo posible
puede ser hermoso, pero el sueño es inmortal.
Scarlett
Johansson, cada día mas famosa no sólo por
su hipnótica belleza sino por su clase y buen gusto
profesional, asume el rol de Griet con naturalidad. Es el
tipo de película en donde su presencia puede actuar
por sí sola. Lo propio hace Colin Firth al interpretar
a Johannes Vermeer.
Esta
no es una cinta sobre el drama de las relaciones humanas
sino sobre la belleza de la pintura, el poder de los sentimientos
y la intensidad creadora de los artistas. Al igual que "Lost
In Translation", " Girl With A Pearl Earing"
mantiene al espectador interesado no por su trama sino por
su ser. |