Octubre 6 del
2005
Este no es un filme para todo el mundo. Lo cual no es necesariamente
algo malo. El problema está en que muchas personas
no verán más allá del contenido aparente,
y eso sí es lamentable. “Oldboy” es un
filme de varios niveles, de grandes atributos artísticos,
diferente y con mucho que decir respecto de la capacidad
humana para el odio y la venganza. Ciertamente es muy violento,
y su contenido sexual puede escandalizar a muchos, pero
son contenidos no gratuitos del filme, es decir, están
siempre al servicio y beneficio de la historia.
El director Park Chanwook (“Sympathy For Mr. Vengeance”,
“If You Were Me”) -quien pertenece junto a los
hermanos Pang, Hideo Nakata, Yimou Zhang y Takashi Shimizu
a una nueva generación de directores asiáticos
que acaparan actualmente la atención de occidente
(quizá como nunca antes)- demuestra en este filme
su talento para el impacto visual y las sorpresas narrativas.
La trama del filme gira en torno a Oh Dae-Su (Choi Min-Sik),
quien es secuestrado y apresado en una habitación
de ubicación desconocida durante 15 años,
sin evidente motivo.
Le dan de comer, de beber, lo bañan (utilizando un
somnífero), pero nadie se comunica en él,
ni le ofrecen explicación alguna por su encierro.
Tiene además una televisión que le permite
ver -para su mayor desgracia- lo que ocurre en el mundo
exterior. En este punto, la única simpatía
que podemos tener por Oh Dae-Su es absolutamente primaria
y elemental, no sabemos realmente si merece su castigo ni
que tipo de ser humano es, lo cual constituye uno de los
aciertos narrativos del filme. Al no revelarnos tempranamente
la naturaleza completa del protagonista, mantiene a raya
nuestra inversión emocional en el personaje e incrementa
el suspenso y las potenciales sorpresas.
Al final de los 15 años y nuevamente sin explicación
alguna, Oh Dae-Su es liberado (“¿si me
habrían dicho que iban a ser 15 años, habría
sido más fácil soportarlo?”). Luego
del ineludible alivio, su primer deseo es de venganza contra
sus captores (cuya identidad desconoce), absoluta, completa
e inmisericorde. Es en este momento cuando el director Park
Chanwook inicia su exploración del deseo de venganza,
sus posibles justificaciones y contradicciones, su demanda
de satisfacción e insistente presencia.
Las actuaciones son convincentes y la dirección segura,
no hay una sola escena previsible, al contrario, el filme
está lleno de sorpresas merecidas. El reparto principal
lo completan Gang Hye-Jung como Mido, una hermosa chef a
la que Oh Dae-Su conoce tan pronto es liberado de su habitación-prisión
(en un restaurante donde una de las escenas más comentadas
del filme ocurre; diré tan solo que involucra un
pulpo vivo cuya integridad al parecer no fue garantizada)
y Yoo Ji-Tae como Lee Woo-Jin, quien tal vez oculta las
respuestas que ansiosamente persigue Oh Dae-Su.
“Oldboy” es un excelente filme, por momentos
brillante. Al mismo tiempo exige un aguante visual que no
todo espectador tiene, ni debe (o desea) tener. Esto es
correcto. La calidad de un filme no es medida por su atractivo
masivo sino por su esfuerzo en ser original, y por la ejecución
cinematográfica de la pretendida originalidad. |