Marzo
18, 2004
Es
una línea muy fina la que deben caminar los directores
que desean incluir una trama complicada en su película.
Especialmente si se trata de una película genérica
de policías y ladrones, o secuestradores y secuestrados.
Uno ve estas películas tan sólo para entretenerse,
no por su trascendencia artística o su poder para
sumar en nuestras vidas. Para eso hay otras. El problema
se presenta cuando seguir la trama deja de ser divertido
y se convierte en un trabajo a tiempo completo. Este es
el caso de "Spartan", lo cual es doblemente lamentable
por el talento comprobado tanto de su director-guionista
como de su reparto.
Val
Kilmer, actor de absoluta versatilidad (como anota Roger
Ebert, ¿quien más ha interpretado a Batman
y a John Holmes?), es Scott, un agente de operaciones especiales
que trabaja para el gobierno de los Estados Unidos. Laura
(Kristen Bell), la hija del presidente, ha desaparecido
y Scott es la "punta de lanza" del equipo encargado
de encontrarla, bajo el mandato del agente Burch (Ed O'Neill
tratando de destruir la imagen cómica creada por
su personaje más famoso, "Al Bundy").
El
agente Scott visita al novio de la desaparecida y encuentra
una pista que lo lleva eventualmente a descubrir el lugar
donde estaría Laura. Pero, ¿está realmente
ahí?, ¿saben sus secuestradores a quien tienen
en su poder?, ¿quienes son los reales enemigos de
la hija del presidente?
Derek
Luke y Tia Texada (jóvenes actores en pleno ascenso
en Hollywood) interpretan a Curtis y Jackie, dos cadetes
que admiran y respetan a Scott. Ambos le asisten en su misión
en distintos momentos, motivados principalmente por el idealismo
y empuje de su edad. Tanto Curtis como Jackie inciden en
forma importante en la historia pero al mismo tiempo el
potencial de sus personajes es descuidado por el guión.
Su falta de desarrollo -en especial del personaje de Curtis-
contribuye a la general escasez de profundidad en el filme
Finalmente
tenemos al siempre excelente William H. Macy ("Magnolia",
"The Cooler") como Stoddard, un operativo de la
Casa Blanca dentro del caso, en directa representación
del presidente. Macy es el tipo de actor que tiene el talento
para dejarnos una memorable impresión de sus personajes,
siempre que el guión lo permita, claro. Me temo que
le fue negada la oportunidad en "Spartan".
El
director y guionista, David Mamet ("Heist", "The
Spanish Prisoner") famoso por el diálogo inteligente
en sus películas esta vez parece no estar en su mejor
forma. Aún tenemos frases memorables ("no
hay que falsificar DNA, ¡sólo hay que dar una
declaración a la prensa!") pero la cohesión
de la narrativa brilla por su ausencia. En los momentos
donde la historia debería avanzar velozmente, camina,
y donde debería disminuir las revoluciones, corre.
La película se esfuerza demasiado por ser sofisticada
cuando en realidad no lo es.
El
problema de "Spartan" no radica en sus actores.
Este es un caso de excelentes actores atrapados en las limitaciones
de un guión defectuoso y una dirección regular.
Hacen lo que pueden con lo que tienen.
Empecé
diciendo que la trama de esta película es complicada,
y lo es. Mas la complicación per se no es un problema
si la narrativa es fluida y clara. Sin embargo, sin una
narrativa de este tipo el resultado es una trama confusa
que, además, resulta demasiado ambiciosa para una
película genérica como "Spartan".
Especialmente si el final es evidente a medio camino. |