20 de
Julio del 2006
Superman suele ser calificado como el más aburrido
de los superhéroes por no tener los antecedentes
de dolor y sufrimiento de otros famosos personajes de los
comics y en consecuencia su posición frente a la
vida suele carecer de los múltiples matices de, por
ejemplo, Batman (padres asesinados) o Spiderman (tío
asesinado, novia asesinada).
Sin
embargo, tal como Bryan Singer (Usual Suspects, X-Men) demuestra
con Superman Returns, este personaje tiene una
característica especial que ofrece una oportunidad
única para el drama y los conflictos personales:
se trata de un extraterrestre que creció en medio
de humanos, con poderes no deseados que lo han ubicado en
un lugar de intensa responsabilidad frente a los demás.
Siente dolor, tristeza, felicidad, igual que un ser humano
pero debido a sus poderes se le han impuesto grandes exigencias
(por parte de su padre natural, sus padres terrenales, la
raza humana e inclusive sí mismo), pese a ser el
único de su especie en la tierra debe renunciar permanentemente
a una vida personal, se espera que venza siempre sus tentaciones
y que piense en todo momento primero en los demás.
Es una gran carga la que Superman lleva en sus espaldas,
y debe llevarla todos los días, ¿qué
ocurriría si en algún momento decide pensar
en sí mismo primero? Superman Returns se
concentra en los desafíos emocionales del “hombre
de acero” más que en las grandes escenas de
acción (presentes igual) y es un mejor filme por
ello.
Brandon
Routh hace un gran trabajo interpretando a Superman, e increíblemente
logra llenar el inmenso vacío dejado por Christopher
Reeve. Sólo hay un Reeve, por supuesto, y siempre
tendrá un lugar especial en el corazón de
todo cinéfilo de la generación X, pero Routh
es un digno sucesor. Al igual que Reeve proyecta un alma
buena, y al mismo tiempo valentía, fortaleza, así
como una mixtura de humanidad y omnipotencia. Creo que existe
un consenso respecto de quien es el mejor actor (Reeve),
pero Routh compensa sus limitaciones con sinceridad y dedicación.
El
nombre del filme no sólo evoca el regreso de Superman
a la pantalla grande, sino también a la ciudad de
Metrópolis luego de 5 años de ausencia, debido
a un viaje de exploración a los restos de su planeta
de origen, con la finalidad de asegurarse que no haya un
solo sobreviviente y que es él, efectivamente, el
último hijo de Krypton. Al regresar a la tierra lo
espera aún más soledad, ya que Lois Lane (Kate
Bosworth, quien pese a ser víctima de un mal casting
ya que es completamente incorrecta para el papel, logra
alcanzar un nivel aceptable que no daña la efectividad
general del filme) tiene un nuevo novio (James Mardsen,
demostrando como sus aptitudes y carisma fueron desperdiciadas
en X Men 3) y además un hijo.
Al
igual que el filme original, sin dejar de tener escenas
de acción es una película de tipo más
contemplativa, con romanticismo y bondad, en lugar de agresividad
y machismo. El filme se toma su tiempo (140 minutos), pero
al menos yo disfruté cada minuto. Kevin Spacey (“The
Usual Suspects”, “American Beauty”) es
un Lex Luthor menos cómico pero más creíble,
y proyecta una intensidad inusual. La trama gira en torno
al conflicto interno de Superman frente a la nueva realidad
de la mujer que ama, y adicionalmente la necesidad de evitar
un nuevo plan de Luthor para controlar el mundo que podría
inclusive costarle la vida (el plan no es tan “nuevo”,
de hecho al igual que en la primera película involucra
el desplazamiento y destrucción de grandes pedazos
de tierra. En este punto creo que los guionistas pudieron
hacer un mayor esfuerzo para alcanzar verdadera originalidad).
La
película tiene además un giro sorpresivo en
la historia que afecta la mitología del hombre de
acero y ha generado mucha crítica por parte de los
fanáticos. No lo revelo porque me lo prohíbe
el código de conducta de los críticos de cine,
pero les confieso que a mí en cambio me ha parecido
una excelente idea por parte de Singer, una idea que abre
infinitas avenidas para nuevas historias llenas drama humano
y gran emoción. Lamentablemente la película
no ha sido el éxito de taquilla esperado, y es muy
probable que nunca presenciemos en la pantalla grande la
cosecha de lo sembrado por Singer en Superman Returns.
CALIFICACIÓN:
   
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