Octubre 30 del 2006
Pocas cosas son más estimulantes para un cinéfilo que encontrar diálogo inteligente y fluido en una obra cinematográfica. Es como el buen vino para el catador. Thank You For Smoking lo tiene en abundancia, así como un personaje principal intrigante, por el que no sabemos si sentir desprecio o simpatía. El principal mérito lo comparten Aaron Eckhart y Jason Reitman, el primero lleva sobre sus espaldas al filme interpretando a Nick Naylor, un relacionista público con una lengua tan rápida y como escrúpulos moldeables, y el segundo es no sólo el director sino también el guionista del filme, mostrando un talento que seguramente le permitirá escapar sin problema la sombra de su famoso padre, Ivan Reitman (Ghostbusters).
El trabajo de Naylor consiste en -tal como él explica- “hablar”. Hablar en defensa de la infame industria tabacalera norteamericana, y asegurar el favor de la opinión pública. ¿Creen que se trata de una misión imposible? Escuchen a Naylor y les vuelvo a preguntar. Su sincero gusto por una buena discusión y la satisfacción que le brinda el saber que es bueno discutiendo (“hago esto mejor de lo que hago cualquier otra cosa”) son difíciles de resistir. Nuestra identificación como espectadores se divide entre el senador Ortolan Finistirre (William H. Macy) -quien denuncia la ambigüedad moral de Naylor- y su hijo Joey Taylor (Cameron Bright) -quien cuando realmente empieza a escuchar a su padre no puede dejar de hacerlo-.
El dueño de la empresa tabacalera cliente de Naylor es conocido simplemente como “el capitán” (Robert Duvall divirtiéndose al máximo), y junto a Budd 'BR' Rohrabacher (J.K. Simmons) -jefe directo de Taylor- aseguran que este último haga su trabajo, aunque Naylor lo disfruta tanto que a veces nos preguntamos quien está trabajando para quien.
El reparto principal lo completan Maria Bello y Bobby Jay Bliss como relacionistas públicos de las empresas de licor y armas, respectivamente, además de amigos cercanos de Taylor (juntos se reúnen regularmente para intercambiar sarcásticas impresiones de sus trabajos y se hacen llamar los “mercaderes de la muerte”), y finalmente Katie Holmes -cuyo trabajo debo confesar disfruté en este filme, pese a que generalmente no lo hago- como una sagaz reportera que hace lo que sea necesario para indagar el fondo de las personas y encontrar lo más sensacionalista (el que sea atractiva y sexualmente liberal ayuda mucho).
Disfruté Thank You For Smoking por las excelentes actuaciones, segura dirección y fluidez narrativa. Pero sobre todo la disfruté porque me recordó que, al final, no importa si el medio es literario o cinematográfico, el lenguaje inteligente es siempre efectivo y envolvente.
CALIFICACIÓN:
   
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