Junio 21 del 2008
Uno de los enunciados más brillantes del norteamericano Roger Ebert respecto de la crítica de cine es que no importa sobre que se trata un filme, sino la forma en que el filme se trata de algo. Dicho de otra forma, lo importante para valorar la efectividad de una película no es la trama sino su ejecución. Es por esto que el filme más banal y ordinario puede ser excelente y el más ambicioso y profundo, pésimo.
El personaje de “Hulk”, creado décadas atrás para las tiras cómicas por Stan Lee y luego adaptado a una famosa serie de televisión, es buen caso para ejemplificar lo antedicho, ya que ha sido llevado a la pantalla grande por dos directores con estilos marcadamente distintos: Ang Lee (“Crouching Tiger, Hidden Dragon”) en el 2003 con “Hulk” y ahora en el 2008 Louis Leterrier (“The Transporter”) con “The Incredible Hulk”.
Ang Lee tomó una perspectiva primordialmente artística con el primer filme y el resultado fue un fracaso comercial, inclusive dividiendo a la crítica. Algo inesperado, debido especialmente al pedigrí de Lee, ganador del Oscar a mejor director por “Brokeback Mountain”. Lo cierto es que la película carecía de focalización, fue demasiado artística para el espectador promedio y demasiado infantil para la mayoría de fanáticos del cine-arte (después de todo estamos hablando de un superhéroe de historietas).
Ahora llega The Incredible Hulk, con el talentoso Edward Norton en el rol protagónico (la anterior tenía a Eric Bana, otro gran talento). Bruce Banner (Norton) se encuentra en Brasil buscando la cura para sus transformaciones, incluyendo terapias de respiración para controlar sus emociones (Banner monitorea permanentemente los latidos de su corazón con un reloj de pulsera). El General Ross (William Hurt) aún persigue a Banner para crear con su sangre un ejército de “super soldados”, y su hija, Betty (Liv Tyler) sigue amándolo aunque desconoce donde se encuentra.
El reparto principal lo completa el inglés Tim Roth como Emil Blonsky, militar que envidia el poder de Banner, y se ofrece como conejillo de indias para los experimentos del General, dando como resultado a “The Abomination”, una versión macabra de Hulk. Creo que pueden adivinar donde va la trama. La historia se mueve con eficiencia, el drama está bien manejado y los efectos especiales son muy buenos (aunque en mi opinión un personaje creado completamente en la computadora será siempre una distracción para el espectador, no hay nada como lo filmado en el mundo real, y el ojo humano lo sabe).
¿Es esta película mejor que la anterior? Tremendamente difícil contestar. No hay duda que Lee tiene más talento visual que Leterrier. El diálogo es también más rico en Hulk. Sin embargo, The Incredible Hulk es más compacta, más focalizada, y al final, considerando la forma en que atiende su principal ambición (ofrecer entretenimiento de calidad), yo diría sí, es la mejor obra cinematográfica de las dos.
CALIFICACIÓN:
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