26 de Febrero
del 2004
No
voy siquiera a pretender revisar esta película como cualquier
otra, porque no lo es. Es la historia sobre la cual basan su fe
casi 2.000 millones de personas y resulta muy difícil separar
su valor artístico de sus implicaciones religiosas. Es
el tipo de material que puede reafirmar creencias o inclusive
convertir y debe ser tratado especialmente.
Adicionalmente
nos encontramos con la particularidad que la película ha
sido producida y dirigida por una de las principales estrellas
del secularista Hollywood. Un hombre que ha tenido en exceso todo
lo que el mundo material puede ofrecer: fama, dinero, poder y,
sin embargo, decidió invertir 30 millones de dólares
de su propio dinero en realizar esta película, para muchos,
un suicidio profesional. ¿Cual es el resultado?
"The
Passion of The Christ" ("La Pasión del Cristo")
es precisamente eso: una película sobre el sufrimiento
de Cristo (el termino "pasión" es utilizado aquí
en su acepción antigua). Específicamente las 12
ultimas horas de su vida mortal: desde su súplica en el
Huerto de Getsemaní hasta su crucifixión en el Gólgota.
Quienes deseen ver el resto de la historia de Cristo deberán
acudir a la Biblia o ver otro filme. Esta es una película
para quienes tienen al menos un conocimiento medio sobre la vida
de Jesús y su filosofía.
Otro
punto que debo destacar es que -a diferencia de previas adaptaciones
de los Evangelios en el cine- esta no es una película para
toda la familia. La calificación de R (menores de 17 acompañados
por un adulto) es merecida (se comenta que cualquier otra historia
con el mismo nivel de violencia gráfica habría recibido
con seguridad una calificación de NC-17, es decir nadie
menor de 17 años es admitido en la sala de cine). Esta
es La Pasión como no se ha filmado jamás, sin atenuantes
de ningún tipo, en todo su horrendo esplendor.
Jesús
es interpretado por James Caviezel ("The Thin Red Line",
"The Count of Monte Cristo") con dignidad y heroísmo.
Pese a que la película no le permite desarrollar todo el
espectro de la personalidad de Cristo, Caviezel logra muchísimo
con su mirada y porte, aun bajo el azote de mil torturas. Su poderosa
interpretación es especialmente efectiva cuando las naturalezas
divina y humana de Jesús se muestran simultáneamente.
Un ejemplo claro de ello ocurre en el huerto de Getsemani, donde
Jesús ruega ser librado del martirio pero finalmente acepta
la voluntad del Padre, venciendo con fortaleza sobrehumana la
tentación de evadir el sufrimiento.
Maia
Morgenstern (que curiosamente es judía) interpreta a María
con una intensidad que no había visto en previas actrices
en el mismo rol. Luego de ver la película, honestamente
no se quien sufrió mas durante la Pasión, Jesús
o su madre. Hay una escena en particular en donde María
mientras observa a su único hijo caer bajo el peso de la
cruz, recuerda cómo ayudó a Jesús a levantarse
luego de una caída cuando era niño. Esta vez sólo
puede consolarle, acudir a él y decirle: "aquí
estoy". Es probablemente la escena que mas me afecto de todo
el filme. Gibson quiere recordarnos que este era el hijo de alguien,
el único hijo de alguien, y su madre tuvo que presenciarlo
todo.
La
relación entre Jesús y su Madre es la única
que ocupa un rol preponderante en el filme. Las demás personas
que tuvieron una relación cercana con Jesús como
por ejemplo los Apóstoles, y en especial Pedro, tienen
muy poco tiempo en pantalla. Tal vez es porque solo María
soportó realmente la Pasión junto a Cristo. Tan
importante es para el director destacar el amor que tenia la Virgen
por su hijo que incluye una escena entre ambos que no esta en
los Evangelios: Jesús realiza sus labores de carpintero
y su madre observa, bromean, Jesús abraza a Maria y le
da un cariñoso beso en la mejilla. Es una escena cálida
y hermosa.
A
lo largo de la película, mientras Jesús soporta
la Pasión, Gibson nos muestra brevemente importantes pasajes
bíblicos: el sermón de la montaña, la última
cena, el auxilio a María Magdalena (Monica Bellucci, quien
prácticamente permanece en silencio toda la película),
el lavatorio de los pies de los Apóstoles. El problema
es que las escenas son demasiado breves para poder apreciar toda
su relevancia y poder. Sirven más como pequeños
respiros para el espectador de la interminable tortura exhibida
en la pantalla. Quienes conocen bien las Escrituras tal vez no
requieran de una expansión, mas, me temo que quienes leyeron
la Biblia por última vez en el colegio, van a encontrar
algunas de estas escenas incompletas y hasta difíciles
de entender.
Otra
presencia muy bien lograda es la de Satanás. Representado
como una figura siniestra con rasgos femeninos la película
lo muestra reiteradamente, siempre al acecho, confundido entre
las masas, seductor, silencioso. Confiado en que la debilidad
y miseria humana no van a defraudarle. Mientras Jesús ora
en Getzemani, suplicando a su Padre por alivio y fuerzas, Satanás
le susurra: "El peso del pecado de la humanidad es demasiado
para un solo hombre. La carga es demasiado grande. No puede realizarse.
Nunca. Es demasiado. No."
"La
Pasión de Cristo" no es una película basada
completamente en la Biblia. Gibson se toma algunas libertades
creativas para beneficio del drama pero ninguna en desmedro de
la historia. Entre las fuentes de inspiración de Gibson
se encuentran -además de la Biblia evidentemente- los diarios
de Anne Catherine Emmerich coleccionados en el libro "La
Pasión Dolorosa de Nuestro Señor Jesucristo"
y "La Ciudad Mística de Dios" de Mary de Agreda.
Debido a esto es que, por ejemplo los azotes a Jesús, cuya
descripción en la Biblia ocupa muy pocas líneas
e inclusive no son mencionados en el Evangelio de Lucas, en esta
película ocupan casi 30 minutos de filme en donde el método
de azote pasa de terrible a espeluznante.
Mucho
se ha especulado sobre la posibilidad de que "La Pasión
del Cristo" despierte sentimientos antisemitas en ciertos
espectadores. Aunque los efectos de una película en la
percepción de cada individuo son muy difíciles de
prever, debo decir que en mi opinión esta es una preocupación
totalmente infundada. Si los judíos son culpables de la
muerte de Jesús, entonces los alemanes son culpables de
la muerte de los judíos en el Holocausto, los norteamericanos
son culpables de las muertes en Irak, Vietnam, Iroshima y Nagasaki,
los españoles son culpables de las muertes en las colonias,
etc...Es una línea de razonamiento que sencillamente no
supera el examen de un mediano sentido común, no puede
culparse a toda una nación por el crimen de pocos.
Adicionalmente,
en esta película en particular los judíos no son
mostrados como un grupo aislado e independiente que conspiró
solo la muerte de Jesús. Tenemos por un lado a los miembros
del Sanedrin liderados por Caifás, quienes -efectivamente-
en su mayoría repudiaban a Jesús (Gibson deja en
claro que no todos los sumos sacerdotes compartían dicho
odio), pero por otro lado tenemos a Simón de Cirene que
ayuda a Cristo a llevar la cruz, a Verónica quien limpia
el rostro de Jesús en medio camino al calvario, a todas
las mujeres que lloraban y suplicaban piedad para el Nazareno.
Todas estas personas eran judías y son mostradas como tales
en la película.
Otro
punto que ha despertado controversia es la forma en que Poncio
Pilato (quien era romano y no judío) es presentado: un
hombre correcto que hasta el final intenta evitar la muerte de
Jesús. Pese a estar contemplada en la Biblia esta es una
versión de Pilato que ha sido rechazada por la mayoría
de los historiadores, quienes sostienen que realmente fue extremadamente
cruel y disfrutaba de las crucifixiones. Sea cual fuese la realidad,
lo cierto es que Gibson jamás pretendió producir
una película históricamente correcta. Este es un
trabajo producto de su fe y convicciones personales, que a nadie
le quede una sola duda al respecto.
Al
final, "La Pasión de Cristo" va servir más
a quienes conocen ya a Cristo y no a quienes deseen conocerle.
No estoy seguro si esto es algo malo. Gracias a la audacia y valentía
de Mel Gibson en filmar esta película, los cristianos tenemos
un instrumento que -aunque no perfecto- es un fortísimo
recordatorio del fundamento de nuestra fe: que el amor que Dios
siente por nosotros es tan infinitamente grandioso que decidió
convertirse en hombre y someterse a las mas horrendas torturas;
todo para cargar con el peso de nuestros pecados y salvar nuestras
almas. Tal vez somos nosotros los cristianos -y no una película-
quienes debemos presentarles a Cristo a los demás, con
nuestra conducta y ejemplo.
CALIFICACIÓN:




OPINIONES:
- Nombre: Aurita / Fecha: Jueves, Abril 1, 2004 03:50 am / Asunto: "The passion of the christ "