May
18, 2004
"Troy",
la última película del talentoso director
Wolfgang Petersen, es un gran filme si consideramos sus
virtudes dramáticas y la calidad de sus actores.
Sin embargo, como adaptación cinematográfica
de "La Iliada" -una de las obra literarias de
mayor importancia histórica para la civilización
occidental- el resultado es pobre, casi irrespetuoso (Roger
Ebert, famoso crítico norteamericano, sugirió
cómicamente que los "herederos" de Homero
deberían demandar).
Hay
que reconocer que hacer un película sobre una obra
de la magnitud de "La Iliada" (y las primeras
páginas de "La Odisea") es muy difícil.
Más difícil aún es mantener un balance
entre las modificaciones necesarias para los requerimientos
del drama y el respeto a la integridad de la fuente. Pese
a esto la realidad de este filme es que despoja al canto
de Homero de sus principales y más famosos elementos.
En esta película los dioses griegos son susurros
entre fanáticos religiosos, Aquiles es un gran guerrero
pero demasiado humano (además de conflictivo) y Helena
no es más que una hermosa mujer con dudas internas
y dialogo de típico romance hollywoodense.
Todo
lo anterior no desmerece la efectividad del filme como un
buen drama y entretenimiento de calidad. Orlando Bloom ("Legolas"
en la trilogía de "Lord of the Rings")
interpreta al príncipe Paris, hijo de Priam (el legendario
Peter O'Toole) y hermano de Héctor (Eric Bana), el
más grande guerrero de Troya. A diferencia de su
heroico hermano, Paris es tan solo un romántico soñador,
de buen corazón pero ingenuamente egoísta.
Su amor (o al menos deseo) por Helena de Sparta (Diane Kruger)
lo lleva a convencerla de abandonar su esposo, Menelaus
de Sparta (Brendan Gleeson), hermano de Agamemnon (el siempre
brillante Brian Cox) ambicioso monarca absoluto de la poderosa
Grecia.
La
insolencia y audacia de Paris le dan a Agamemnon la excusa
perfecta para invadir Troya e intentar anexarla al creciente
territorio griego. Por su parte, Priam y su hijo Héctor,
pese a desaprobar la conducta del menor de la familia, concuerdan
en que luego de la ya consumada traición de Helena
a su esposo, es tarde para ninguna otra cosa que defender
a Troya del inminente ataque. Si devuelven Helena a los
griegos, Menelaus la mataría personalmente y Paris
moriría también al ir tras ella. Además
la ambición de Agamemnon de conquistar Troya ha sido
puesta en movimiento y no hay forma de detenerla sin utilizar
la fuerza.
Adicionalmente
tenemos a Aquiles (Brad Pitt), el mejor guerrero griego
y para algunos el mejor guerrero, punto. Aquiles tiene su
propia agenda de grandeza personal y no aprueba la conducta
del inescrupuloso Agamemnon, sin embargo, reconoce que un
guerrero como él no puede perderse un lugar protagónico
en la que será la "más grande batalla
que el mundo jamás ha visto".
La
película funciona gracias a las soberbias interpretaciones
de sus personajes principales y en especial de Brad Pitt
y Eric Bana como Aquiles y Hector, respectivamente. La presencia
e intensidad cinematográfica de Pitt es innegable,
si alguien nació para interpretar a Aquiles es él,
no hay duda. Bana por su parte, nos convence profundamente
de la valentía, coraje y honor de Héctor,
es un gran guerrero, pero no tan grande como Aquiles. Lo
sabe y sin embargo no esquiva el desafió. Es obediente
a su pueblo y a su padre. La mejor escena de la película
(y la de mayor drama) es el enfrentamiento entre estos dos
héroes.
El
uso de CGI es abundante pero no excesivo y las batallas
son realistas y bien coreografiadas, salvo una ridícula
escena en donde miles de soldados dejan de combatir para
ver el enfrentamiento entre Héctor y Patroclus, luego
de lo cual cada bando se retira del campo de batalla, como
si se hubiese tratado de una pelea callejera entre 20 personas
en lugar de un combate entre dos ejércitos.
¿Que
tan importante son las diferencias entre este filme y la
obra de Homero? Importantes. Tan importantes que los productores
decidieron dejar claro que la película está
"inspirada" en "La Iliada" y no realmente
basada en ella (lo cual es otra forma de decir, "vamos
a utilizar los mismos personajes, pero con la historia haremos
lo que nos plazca").
"Troy"
es una buena película, pero no puedo dejar de pensar
que con mayor esfuerzo y compromiso pudo ser una digna adaptación
de posiblemente la obra literaria de mayor relevancia histórica
para nuestra cultura, en lugar de simplemente un forma de
entretenimiento más en las salas de los multicines. |