Septiembre 19 del 2007
Ciertamente la realidad puede, en ocasiones, ser más extraña que la ficción. Tal es el caso de varios asesinos múltiples, cuyos actos superan la más fértil de las imaginaciones trabajando en Hollywood. Destacan especialmente los asesinos que nunca fueron apresados por las autoridades (que no son pocos), ya que sus historias se han convertido en leyendas, cada vez más fascinantes con paso del tiempo.
David Fincher, quien ganó fama internacional con la impactante e inolvidable Seven (1995, Morgan Freeman, Brad Pitt), regresa al género que lo hizo famoso con la historia verdadera del Zodiaco (Zodiac), un asesino en serie que aterrorizó California a finales de los años 60. Su especialidad era asesinar parejas o mujeres en lugares remotos, en ocasiones utilizando un críptico disfraz que cubría completamente su rostro. Su fama se extendió además porque el Zodiaco tenía la costumbre de enviar cartas a la prensa con textos en clave, exigiendo su publicación en los diarios y desafiando su decodificación. El Zodiaco (nombre utilizado por el propio asesino en sus cartas) nunca fue capturado, y al igual que “Jack El Destripador”, su identidad es aún materia de discusión y seguramente lo será siempre.
Jake Gyllenhaal (actor que considero no encuentra todavía un rol que le permita mostrar su verdadero rango) interpreta a Robert Graysmith, un caricaturista que estuvo en el momento y lugar indicados para involucrarse en el caso y que debido a su carácter obsesivo produjo una interesante teoría sobre la identidad del asesino, teoría que aún se discute en la actualidad y que expone Fincher de manera brillante con Zodiac.
Mark Ruffalo y Robert Downey Jr. completan el reparto principal interpretando al depresivo detective David Toschi y el manipulador reportero Paul Avery, respectivamente. Ambos nos ofrecen interesantes actuaciones, al servicio de un guión compacto en donde no hay escenas de relleno. Zodiac dura 156 minutos y es un testimonio más de que, como dice Roger Ebert, no hay buen filme demasiado largo, ni mal filme demasiado corto.
El mérito es principalmente de Fincher, quien se ha convertido en un virtuoso de las películas sobre asesinos. Lo siguiente para Fincher parece ser al menos uno de dos proyectos donde la trama gira -una vez más- alrededor de asesinos en serie: “The Killer” y/o “Torso” (ambos basados en interesantes novelas gráficas). Si se tratara de cualquier otro director lo criticaría por no diversificar, pero siendo Fincher sólo me resta decir: estaré ahí el día del estreno.
CALIFICACIÓN:
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